Cada instrumento pasa por cinco etapas artesanales antes de llegar a tus manos.
Cada tapa y cada fondo se elige a mano entre lotes certificados. Buscamos vetas uniformes y una respuesta sonora equilibrada.
Los aros se humedecen y moldean sobre un molde caliente. El fondo y la tapa se pegan con cola animal tradicional.
El mástil se ajusta al cuerpo con un ángulo preciso. El diapasón se pega, se perfila y se nivelan los trastes uno a uno.
Aplicamos aceite o goma laca a mano, en capas finas, para realzar la veta sin plastificarla.
Cada guitarra se afina, se ajusta la acción y se toca durante al menos una hora antes de salir del taller.